Contexto
La ruta enoturística en Jiménez de Jamuz se centra en la variedad autóctona Prieto Picudo, cultivada en viñedos que forman parte de la histórica comarca leonesa. La bodega familiar tradicional destaca por sus cuevas subterráneas excavadas a mano en barro duro, una técnica artesanal que mantiene una temperatura fresca constante, ideal para la crianza del vino. El recorrido asciende suavemente por los viñedos, donde el aire lleva el aroma del tomillo y la tierra húmeda.
La experiencia
Comienza con la bienvenida en la casa de labranza y una introducción a la historia familiar y la uva Prieto Picudo. Luego, pasearás entre los viñedos mientras el viento trae olor a hierba seca y tierra. La visita continúa en las bodegas subterráneas, donde la textura terrosa y fresca de las paredes invita a apreciar la técnica artesanal. Finalizarás con una cata de vinos acompañada de tapas y una cena tradicional leonesa, que marida sabores intensos y caseros en un ambiente rural y tranquilo.
Para quién
Esta actividad es ideal para amantes del vino interesados en variedades autóctonas y técnicas tradicionales, así como para quienes disfrutan de experiencias culturales y gastronómicas en entornos rurales. No es recomendable para personas con movilidad reducida ni para quienes busquen actividades físicas intensas.
Contexto local
Jiménez de Jamuz es conocido por su tradición vitivinícola y su artesanía en alfarería. Los viticultores mantienen viva la técnica de las bodegas subterráneas, mientras que la comunidad local preserva la gastronomía leonesa, reflejada en los platos caseros que acompañan la cata. La zona ofrece además patrimonio cultural cercano, como el Museo de Alfarería y la observación de aves en el embalse próximo.