Ciudad Encantada y Ventano del Diablo: Maravillas Naturales de Cuenca
Sumérgete en las maravillas geológicas de Cuenca con una cautivadora excursión de media jornada. Comienza en la Ciudad Encantada, donde las implacables fuerzas de la erosión han esculpido la caliza en formas fantásticas, un verdadero testimonio del arte de la Tierra. Mientras el sol se filtra entre los pinos centenarios, sentirás el pulso de este paisaje singular. A continuación, viaja al humedal de Uña, un santuario vital para diversas especies de aves, que ofrece un espectáculo sereno desde su mirador dedicado. Finalmente, concluye tu aventura en el Ventano del Diablo, un mirador impresionante donde el río Júcar despliega su cinta esmeralda, una vista que captura verdaderamente la esencia de este corazón rural. Esta experiencia, guiada por expertos locales, ofrece una profunda conexión con la naturaleza y una comprensión más profunda del rico tapiz natural de Cuenca.
• Explora las singulares formaciones kársticas de la Ciudad Encantada, esculpidas por milenios de erosión.
• Observa la diversa avifauna en el humedal de Uña desde un mirador dedicado.
• Disfruta de vistas panorámicas del río Júcar desde el icónico Ventano del Diablo.
• Descubre el rico patrimonio geológico y ecológico de Cuenca con guía experto.
Ubicación
Información práctica
Características principales
Reserva requerida
Ofertas
Visita a la Ciudad Encantada y Ventano del Diablo
Desde
25 €
Servicios incluidos
Ruta de 4 horas, Guía profesional
Descripción
Si disfrutas con la naturaleza, te animamos a conocer la que se esconde en la Ciudad Encantada, pues es un entorno natural que te dejará fascinado por sus características tan peculiares como su desgaste del Karst, que ha generado caprichosas figuradas talladas en piedra por la fuerza de los agentes externos. Y esto no es todo, pues la riqueza vegetal hace que este lugar tenga un contraste paisajístico maravilloso.
En Uña podrás conocer el humedal que es el punto de reunión de aves de todo tipo. Gracias al mirador podrás fijarte en cada detalle de esta laguna que abarca alrededor de 9 hectáreas.
Para dar término a la ruta, a nuestro regreso, pararemos en otro mirador que se encuentra junto al río, en el Ventano del Diablo, para deleitarnos con el color verdoso del Júcar.