Contexto
El Parque Natural de la Serranía de Cuenca, en Castilla-La Mancha, es un área protegida que destaca por su diversidad de paisajes y ecosistemas. Sus senderos atraviesan bosques de pino y formaciones calizas, con altitudes que oscilan entre 1.300 y 1.600 metros. Aquí nace el río Júcar, un punto emblemático que marca la riqueza hídrica de la zona.
La experiencia
Comenzarás en el Albergue Juvenil San Blas, donde el guía te presentará la ruta y las medidas de seguridad. Caminarás por senderos de tierra y pistas forestales, rodeado del aroma a pino y el sonido constante de cascadas y ríos. Visitarás manantiales frescos y el nacimiento del río Júcar, para luego ascender al Cerro San Felipe y contemplar panorámicas amplias de la Serranía. El descenso te llevará por cañones y formaciones rocosas, mientras el guía comparte detalles sobre la geología y biodiversidad local.
Para quién
Esta actividad es adecuada para personas con nivel físico medio que disfrutan del senderismo en entornos naturales variados. Familias con niños mayores que puedan caminar varias horas, amantes de la naturaleza interesados en geología y grupos pequeños que valoran explicaciones detalladas encontrarán aquí una experiencia enriquecedora.
Contexto local
La Serranía de Cuenca mantiene tradiciones vinculadas a la gestión sostenible del bosque y el agua. Los guías, conocedores del territorio, transmiten la historia y la importancia ecológica de estos paisajes, donde la interacción humana y natural ha moldeado un entorno singular.