Senderismo y avistamiento de aves en la Desembocadura del Guadalhorce

Destaca por

  • • Cinco observatorios especializados para avistamiento de aves
  • • Senderos planos Río Viejo y Laguna Grande de 1.6 y 1.7 km
  • • Observación de flamencos y cigüeñas negras en Laguna Grande
  • • Cruzar el puente de madera más grande de Europa con vistas al río
  • • Entorno natural protegido a pocos minutos de Málaga

Descripción

Contexto La Desembocadura del río Guadalhorce es un paraje natural protegido situado entre Málaga y Torremolinos, que alberga una isla de 122 hectáreas delimitada por dos brazos del río. Este humedal destaca por su biodiversidad, especialmente para aves migratorias y marinas, con cinco observatorios que permiten una observación cercana. El sendero Río Viejo y el sendero Laguna Grande suman cerca de 3.3 km de recorrido plano y señalizado, ideal para caminatas ligeras.

La experiencia Comienzas cruzando el puente de madera más grande de Europa, con vistas amplias al río y la vegetación ribereña. Caminas por senderos que bordean lagunas y humedales, deteniéndote en observatorios como Laguna de la Casilla y Laguna Grande para contemplar flamencos, cigüeñas negras, estorninos negros y halcones peregrinos. El canto de las aves y el susurro del viento entre juncos acompañan el paseo, que finaliza con un tranquilo acceso a la playa cercana.

Para quién Esta ruta es apta para personas con actividad física ligera, familias con niños que puedan caminar hasta 1.7 km, fotógrafos de naturaleza y amantes de la ornitología que busquen una experiencia accesible y educativa cerca de Málaga.

Contexto local La desembocadura ha sido tradicionalmente un espacio de encuentro entre la ciudad y la naturaleza, donde la conservación del humedal permite la continuidad de especies migratorias. La comunidad local valora este espacio como un refugio natural y un recurso para la educación ambiental.

Información clave

Mejor época

Según meteorología

Reserva necesaria

Guía práctica

Todo lo que necesitas saber sobre Senderismo y avistamiento de aves en la Desembocadura del Guadalhorce

Ubicación

En esta zona

Recomendaciones de expertos

Se recomienda llevar ropa cómoda y calzado adecuado para senderismo, además de agua y protección solar. Los binoculares son útiles para observar aves desde los observatorios. La mejor hora para la actividad es temprano en la mañana o al atardecer, cuando las aves están más activas. La ruta es de baja dificultad, ideal para quienes buscan un paseo tranquilo y contacto directo con la naturaleza.

Información del área

La Desembocadura del Guadalhorce es un paraje natural protegido situado entre Málaga y Torremolinos, con senderos planos y cinco observatorios para la observación de aves migratorias y marinas. El acceso es sencillo desde Málaga, integrándose en rutas como la Gran Senda de Málaga y la Senda Litoral. En la zona se pueden visitar también el casco antiguo de Málaga, la Catedral y museos como el Carmen Thyssen, además de realizar senderismo en los Montes de Málaga.

Ofertas

Las mejores ofertas disponibles para Senderismo y avistamiento de aves en la Desembocadura del Guadalhorce

Ruta de senderismo a Desembocadura del Guadalhorce

 

Min. 6
Ver más
Duración: Disfruta de una ruta de senderismo de 2:30 horas de duración.
Descripción

Ha solo 20 minutos de la ciudad malagueña, nos espera un oasis de naturaleza y verdor que queremos que vengas a descubrir con nosotros con una ruta de senderismo de 2:30 horas. Te estamos hablando de recorrer el paraje natural de la Desembocadura del Guadalhorce y todos sus rincones. Nos espera una excursión realmente singular, llena de fuertes contraste paisajísticos que difieren mucho de lo que habitualmente se conoce de la Costal del Sol, pero con una belleza tan innegable como inexplicable.  Comenzaremos la ruta de senderismo por la Pasarela del Guadalhorce, el que es actualmente el puente de madera más grande de Europa. Recorreremos los lugares más emblemáticos de la Senda Litoral del Guadalhorce y aprenderemos sobre el gran valor paisajísticos y ecológicos que resguarda este paraje natural protegido. Durante nuestra salida de senderismo nos veremos inmersos en un entorno realmente distinguido, y con una fauna y flora realmente exótica, como sus icónicos flamencos rosados, dorándose al sol en sus marismas, las cigüeñas negras o las gaviotas de Audouin.  Nuestro paseo senderista nos llevará a descubrir las playas de Guadalmar, donde el atardecer se vive de una manera distinta y a pasear por un entorno plagado de lagunas, playas y riberas que dan a la Desembocadura del Guadalhorce cierto misticismo. Este terreno pantanoso tan propio de este paraje natural malagueño se da por la confluencia de aguas marinas y fluviales, lo que acaba creando un paisaje muy variopinto, dando origen al lugar perfecto para que la Desembocadura del Guadalhorce, sea uno de los últimos rincones para las aves migratorias. Por ello estaremos siempre acompañados por la fauna local.  Si buscabas desconectar, esta ruta de senderismo por la Desembocadura del Guadalhorce es perfecta. Nada de masificaciones, ni ruidos. Solo naturaleza a donde mires y el más absoluto de los silencios. Solo tendrás que venir con ropa cómoda deportiva y traer calzado adecuado, botas de montaña te vendrían mejor.

Servicios incluidos
  • Guía oficial en español
  • Rutada guiada
Tamaño del grupo: min. 6
Desde 8 €

Alojamientos cercanos

Encuentra donde dormir cerca de Senderismo y avistamiento de aves en la Desembocadura del Guadalhorce

Preguntas frecuentes

Resuelve tus dudas sobre Senderismo y avistamiento de aves en la Desembocadura del Guadalhorce

La ruta guiada dura entre 2 y 3 horas, recorriendo senderos accesibles y visitando cinco observatorios de aves.
Sí, es apta para niños que puedan caminar hasta 1.7 km sin dificultad. No hay edad mínima específica, pero se recomienda que los niños estén acostumbrados a caminar distancias cortas.
Se pueden ver flamencos, cigüeñas negras, estorninos negros, patos colorados y halcones peregrinos, entre otras especies migratorias y marinas.
No es obligatorio, pero se recomienda llevar binoculares y protección solar para mejorar la experiencia y comodidad.
La actividad está disponible todo el año, pero el mejor momento para avistar aves es temprano en la mañana o al atardecer, especialmente durante las temporadas de migración.