Retrocede en el tiempo al corazón de la Hispania romana con un viaje cautivador a Segóbriga, el yacimiento romano mejor conservado de la Meseta. Caminarás entre los ecos de una ciudad poderosa, observando los restos de templos, un teatro y lujosas termas que una vez definieron su bulliciosa vida. Este antiguo centro, construido sobre asentamientos celtas anteriores, prosperó gracias a la minería y la agricultura, un testimonio de la ingeniosidad romana. La aventura continúa en la Alcarria conquense, donde descenderás a las históricas minas de Lapis Specularis, también conocidas como Cuevas de Sanabrio. Aquí, la tierra revela sus secretos: el cristal de yeso que iluminaba los hogares romanos. Es una conexión tangible con una civilización que moldeó el paisaje, un viaje que revela las profundas raíces del esfuerzo humano en este rincón de Cuenca.
• Explora Segóbriga, la ciudad romana mejor conservada de la Meseta, con su teatro, templos y termas.
• Descubre el poder económico de la Segóbriga romana, impulsado por la minería y la agricultura.
• Desciende a las antiguas minas de Lapis Specularis (cristal de yeso) en la Alcarria conquense.
• Sé testigo de la ingeniosidad de la ingeniería y el ingenio romanos en un entorno natural único.
Ubicación
Información práctica
Características principales
Reserva requerida
Ofertas
Cuenca Romana Segóbriga y Mina de Lapis Specularis
Desde
35 €
Servicios incluidos
Excursión con guía profesional, Transporte en el trayecto de ida y vuelta desde el hotel
Descripción
Nos ponemos en marcha dirección Saelices, muy cercano a Segóbriga, uno de los puntos romanos que mejor guardan su rico patrimonio arqueológico, constituyendo el mejor de la Meseta.
Observaremos el lugar sobre el que se levanta la antigua ciudad romana, aunque otras culturas anteriores ya dejaron su huella, habiéndose encontrado también restos de colonias prerrománicas, como objetos arqueológicos y monedas pertenecientes a los celtas.
Segóbriga fue el centro neurálgico de la Meseta y es que no le faltaba de nada, desde templos romanos, hasta un teatro, así como varios anfiteatros, lujosas termas comunes y por supuesto, varios mercados. Según se conoce, su economía era poderosa gracias a la minería y a la agricultura, razones por las que se construyó esta majestuosa ciudad.
En el último tramo de la excursión, visitamos la Alcarria conquense, que se trata de una vieja mina explotada en la antigüedad por su riqueza en cristal de yeso o lapis specularis, es como lo llamaban los romanos. Este conjunto de minas, también denominadas Cuevas de Sanabrio reflejan claramente el poderío minero que obtuvieron los romanos con su explotación.
El viaje de vuelta lo haremos por medio del valle del Río Mayor.