Parque Natural de Izki
Lo esencial de Parque Natural de Izki
- • Robledal de melojo más extenso del País Vasco con 3.500 hectáreas continuas
- • Hábitat del pico mediano, pájaro carpintero con apenas 40-60 parejas ibéricas
- • Cuevas artificiales de Marquínez excavadas en arenisca desde la Edad Media
- • Villa amurallada de Antoñana con puertas originales del siglo XIII
- • Temporada micológica con boletus, rebozuelos y setas de cardo en otoño
Descripción
Información práctica
Todo lo que necesitas saber para tu visita a Parque Natural de Izki
Cómo llegar
Cómo llegar
Desde Vitoria-Gasteiz (35 km), tomar la A-1 dirección sur y desviar por la A-132 hacia Maestu. Desde Logroño (65 km), acceder por la AP-68 hasta Oyón y continuar por la A-126. El centro de interpretación se encuentra en Korres. Aparcamientos gratuitos en los accesos al parque. No hay transporte público directo.
Información del área
Centro de Interpretación del Parque Natural en Korres. Alojamientos rurales en Maestu, Antoñana y Santa Cruz de Campezo. Restaurantes con cocina alavesa en las villas cercanas. Más de 40 km de senderos señalizados.
Geografía
Vertiente sur de la Montaña Alavesa. Altitudes entre 600 y 1.175 m (Kapildui). Sustrato de areniscas, margas y calizas cretácicas. Valle suave del río Izki, turberas y afloramientos de conglomerados.
Flora y fauna
Robledal de melojo (Quercus pyrenaica) de 3.500 ha, turberas con musgo esfagnáceo, hayedos en umbrías. Fauna: pico mediano (40-60 parejas), azor, abejero europeo, corzo, gato montés, marta, ciervo (reintroducido).
Qué hacer
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20
Parque Natural de Izki
Cata de vinos
Desde
8,00 €
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Preguntas frecuentes
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¿Qué tiene de especial el robledal de Izki?
El robledal de melojo (Quercus pyrenaica) de Izki es el más extenso del País Vasco y uno de los mayores del norte peninsular, con más de 3.500 hectáreas continuas. Su singularidad reside en que ocupa una posición biogeográfica inusual para esta especie, propia de climas más continentales. Además, alberga una de las escasas poblaciones ibéricas del pico mediano, un pájaro carpintero que depende de robles maduros con cavidades naturales.
¿Se pueden visitar las cuevas de Marquínez?
Sí, las cuevas artificiales de Marquínez son de acceso libre. Un sendero señalizado de 6 kilómetros parte del pueblo y recorre los diferentes niveles de oquedades excavadas en la arenisca. No se necesita equipo especial, pero conviene llevar calzado con buena suela porque el terreno puede ser resbaladizo tras la lluvia. Los paneles informativos a lo largo del recorrido explican el uso histórico de cada cavidad.
¿Es necesario permiso para recoger setas en el parque?
Sí, la recolección de setas en los montes públicos del parque está regulada por el Gobierno Vasco. Se necesita un permiso estacional que se puede obtener online o en los ayuntamientos de la zona. La cantidad permitida suele limitarse a 5 kilogramos por persona y día. Está prohibido usar rastrillos u otras herramientas que dañen el micelio. La temporada principal va de septiembre a noviembre.
¿Hay rutas aptas para hacer en bicicleta?
Sí, varias pistas forestales del parque están permitidas para bicicletas de montaña. La ruta más popular es la que circunvala el robledal por las pistas principales (unos 20 km), con desniveles suaves. Los senderos estrechos están reservados para peatones, especialmente en las zonas de protección del pico mediano. Se recomienda circular a velocidad moderada para no molestar a la fauna forestal.
¿Merece la pena visitar Antoñana?
Antoñana es una villa medieval amurallada que conserva dos puertas originales del siglo XIII y un trazado urbano prácticamente intacto desde la Edad Media. Sus casas de piedra arenisca, la iglesia de la Asunción y la fuente que se alimenta de la surgencia del parque hacen de la visita un complemento cultural valioso a la jornada en el bosque. La villa se recorre en menos de una hora, pero el paseo tiene un encanto difícil de igualar.











