Lo esencial de Valle de Baztán

  • • Hayedos de Bertiz: bosque atlántico centenario con senderos accesibles dentro del Parque Natural
  • • Elizondo: capital del valle con casonas de indianos del siglo XVIII y mercado semanal
  • • Amaiur-Maya: aldea histórica donde se libró la última defensa del reino de Navarra en 1522
  • • Gastronomía de montaña: queso Idiazábal ahumado, chistorra, hongos y txuleta de betizu
  • • Red de quince pueblos conectados por senderos señalizados entre prados y bosques de roble y haya

Descripción

El Valle de Baztán ocupa una depresión de unos 364 km² en el extremo norte de Navarra, delimitada por las crestas del Pirineo occidental que actúan como frontera natural con Francia. Es el municipio más extenso de la comunidad foral y uno de los más grandes de España, con quince pueblos —los llamados «lugares»— repartidos entre colinas cubiertas de roble pedunculado, haya y castaño. El río Baztán, que nace en las laderas del monte Auza (1.306 m) y desemboca en el Bidasoa, vertebra el valle de sur a norte y riega los prados donde pastan unas 12.000 cabezas de ganado vacuno, la base económica tradicional de la comarca. En los días de niebla baja, los caseríos de piedra y madera asoman entre la bruma como islas en un mar verde, y el goteo del agua sobre los helechos que tapizan los taludes es el sonido de fondo constante del valle.

La vegetación atlántica domina el paisaje hasta los 900 m de altitud. Los hayedos de Bertiz —uno de los mejor conservados de Navarra, dentro del Parque Natural Señorío de Bertiz— forman un dosel cerrado que en otoño se tiñe de ocre, naranja y rojo durante unas tres semanas entre mediados de octubre y principios de noviembre. Junto a las hayas crecen robles pedunculados, fresnos, alisos y avellanos; en el sotobosque prosperan los helechos comunes, el acebo y varias especies de musgo que cubren los troncos caídos. En las cotas más altas, por encima de los 1.000 m, los pastizales de montaña ocupan los rasos donde se practicaba históricamente el carboneo y la quema controlada para abrir pastos.

La fauna del valle incluye poblaciones estables de corzo, jabalí y zorro. El visón europeo —una de las especies de mamífero más amenazadas del continente— mantiene presencia en los arroyos tributarios del Baztán, y el desmán ibérico se ha citado en los tramos altos del río. Las aves forestales son abundantes: pico dorsiblanco, trepador azul, mito y carbonero palustre habitan los hayedos maduros, mientras que el buitre leonado y el alimoche crían en los cortados calizos que bordean el valle por el este. En los arroyos de cabecera, la trucha y el cangrejo autóctono de río resisten donde la calidad del agua lo permite.

La cultura del valle tiene raíces profundas. El euskera es la lengua mayoritaria y vehicular en los quince pueblos, desde Elizondo —la capital, con unos 3.500 habitantes y todos los servicios— hasta aldeas como Amaiur-Maya, donde se libró la última batalla por la independencia del reino de Navarra en 1522. Las casonas de indianos en Elizondo y Arizcun testimonian la emigración al continente americano en los siglos XVIII y XIX, y la gastronomía local gira en torno al queso Idiazábal ahumado, la chistorra, los hongos de temporada y el txuleta de vaca betizu, una raza semisalvaje que pasta en las laderas del Pirineo. Las fiestas patronales de cada pueblo, con música de txistu y tamboril, se suceden durante todo el verano.

El acceso principal es la N-121-A desde Pamplona (60 km, 50 minutos), que remonta el puerto de Velate (847 m) antes de descender al valle. Desde Francia, la D-406 entra por Dantxarinea. La red de senderos señalizados conecta los quince pueblos entre sí y con los bosques circundantes, con recorridos que van desde paseos de media hora junto al río hasta travesías de día completo por las crestas fronterizas.

Información práctica

Todo lo que necesitas saber para tu visita a Valle de Baztán

Cómo llegar
Desde Pamplona, tomar la N-121-A hacia el norte (60 km, 50 min) cruzando el puerto de Velate (847 m). Desde San Sebastián, unos 80 km por la N-121-A vía Santesteban. Desde Francia, la D-406 entra por Dantxarinea. Elizondo es la capital con todos los servicios y aparcamiento público.
Información del área
Elizondo dispone de oficina de turismo, alojamientos (hoteles, casas rurales y camping), restaurantes y supermercados. Cada uno de los quince pueblos tiene al menos un bar o casa rural. Centro de interpretación del Parque Natural Señorío de Bertiz con jardín botánico.
Geografía
Depresión de 364 km² en el Pirineo occidental navarro, con altitudes de 200 m en el fondo del valle hasta 1.306 m en el monte Auza. Relieve de colinas suaves cubiertas de bosque atlántico, drenadas por el río Baztán y sus tributarios hacia el Bidasoa.
Flora y fauna
Hayedos, robledales de pedunculado, castañares, fresnos y alisos en el bosque de ribera. Helechos, acebo y musgos en el sotobosque. Corzo, jabalí, visón europeo y desmán ibérico. Pico dorsiblanco, trepador azul, buitre leonado y alimoche. Trucha y cangrejo autóctono.

Qué hacer

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Preguntas frecuentes

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Es muy recomendable. Aunque hay servicio de autobús desde Pamplona a Elizondo (línea La Baztanesa, varias frecuencias diarias), las conexiones entre los quince pueblos del valle son escasas o inexistentes. Las distancias entre pueblos son de 2 a 8 km por carreteras estrechas pero bien asfaltadas, así que un coche permite visitar varios en un mismo día. También puedes recorrerlos a pie por los senderos señalizados, pero necesitarás al menos tres o cuatro días para una ruta completa.
Los hayedos del Baztán alcanzan su máximo colorido entre mediados de octubre y principios de noviembre, aunque la fecha exacta varía según las lluvias y las temperaturas de cada año. El Parque Natural Señorío de Bertiz es el punto más accesible para ver el cambio de color, con senderos bien señalizados que atraviesan el bosque. Conviene llegar temprano los fines de semana de otoño, porque el aparcamiento se llena antes de las 11:00. Entre semana hay mucha menos afluencia.
Elizondo es imprescindible por sus casonas de indianos y sus servicios. Amaiur-Maya tiene un monumento y un contexto histórico notable como último bastión del reino de Navarra. Arizcun da acceso al barrio de Bozate, antiguo asentamiento agote, y a las cuevas de Urdax cercanas. Zugarramurdi es conocida por su cueva de las brujas y el museo de la Inquisición. Erratzu es un buen punto de partida para rutas de montaña hacia las crestas fronterizas con Francia.
La gastronomía baztanesa tiene raíces ganaderas y forestales. El queso Idiazábal ahumado es el producto estrella, elaborado con leche de oveja latxa. La chistorra —embutido fresco de cerdo y pimentón— se sirve en todos los bares. Los hongos de temporada (perretxikos en primavera, boletus en otoño) acompañan muchos platos. La txuleta de vaca betizu, una raza semisalvaje criada en las laderas del Pirineo, se asa sobre brasas de encina. Para postre, la cuajada con miel y nueces es el cierre tradicional.
Sí, es un destino cómodo para familias. Los senderos del Parque Natural Señorío de Bertiz son llanos y accesibles, con un jardín botánico que entretiene a los más pequeños. El río Baztán tiene zonas de orilla donde los niños pueden jugar con el agua en verano. La cueva de Zugarramurdi es un recorrido corto y llamativo. Elizondo tiene parques infantiles y heladerías. Lo único a tener en cuenta es que llueve con frecuencia, así que conviene llevar siempre ropa impermeable y un plan alternativo bajo techo.