Lo esencial de Parque Natural de Els Ports

  • • Más de 1.500 cabras hispánicas (Capra pyrenaica hispanica) con celo visible en noviembre y diciembre
  • • Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) reintroducido desde 2007, uno de los pocos focos fuera de los Pirineos
  • • Paredes calizas de hasta 300 m en el macizo del Caro (1.447 m), destino de escalada big wall mediterráneo
  • • Colonias de buitre leonado de cientos de individuos en los roquedos del sector de Arnes y La Pobla
  • • Karst activo con simas, lapiaces y surgencias de agua cristalina en los fondos del Barranc de la Fou

Descripción

El Parque Natural de Els Ports se extiende por 35.037 hectáreas en el extremo sur de Cataluña, en los límites entre las provincias de Tarragona y Castellón, allí donde las últimas estribaciones del Sistema Ibérico se hunden bruscamente hacia el mediterráneo. El macizo de Els Ports —'Els Ports de Beseit' en la denominación histórica— constituye uno de los territorios más abruptos y menos transitados de la Península: sus picos superan los 1.400 metros (el Caro alcanza 1.447 m) mientras que los barrancos que drenan el sistema llegan hasta los 300 metros, generando un relieve de crestas calcáreas, paredes verticales y desfiladeros que han convertido a esta zona en uno de los grandes destinos de escalada y senderismo de alta montaña mediterránea.

La geología dominante es la caliza mesozoica del Cretácico y el Jurásico, sometida a un intenso karstismo que ha creado una red de simas, cuevas y lapiaces en superficie. El agua se infiltra con rapidez, lo que explica la escasez de ríos superficiales continuos y la presencia de surgencias y fuentes en los fondos de valle. El río Algars, que discurre por el límite noreste del parque, y el Ulldemó, en el sector catalán, son los cursos más representativos. Las paredes calizas verticales alcanzan en algunos puntos más de 300 metros de desnivel, convirtiendo a Els Ports en uno de los grandes territorios para la escalada deportiva y de big wall del sur de Europa.

La vegetación es de carácter mediterráneo de montaña, con bosques de pino negral (Pinus nigra) y carrasco (Pinus halepensis) en las umbrías, y matorral de coscoja (Quercus coccifera), romero y estepa en las solanas más expuestas. Sin embargo, las umbrías más húmedas y profundas guardan relictos de bosques caducifolios con quejigo (Quercus faginea), arce de Montpellier (Acer monspessulanum) y tejo (Taxus baccata). Este mosaico vegetal sirve de refugio a una de las mejores poblaciones de cabra hispánica (Capra pyrenaica hispanica) de toda la Península, estimada en más de 1.500 ejemplares, cuyo comportamiento durante el período de celo en noviembre y diciembre constituye uno de los espectáculos naturales más intensos de Catalunya.

Las aves rapaces son otro atractivo sobresaliente del parque. El quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) ha vuelto a nidificar en Els Ports gracias a un programa de reintroducción iniciado en 2007, siendo hoy uno de los pocos territorios fuera de los Pirineos donde puede observarse esta especie. El buitre leonado (Gyps fulvus) forma colonias en los roquedos calizos con centenares de individuos. El águila perdicera (Aquila fasciata) y el halcón de Eleonora (Falco eleonorae) completan un listado de rapaces que convierte al parque en destino prioritario para el avistamiento de aves. La red de observatorios y senderos de fauna está bien señalizada, con puntos de observación de quebrantahuesos gestionados por el Consorci dels Ports.

El parque es también un territorio de historia viva. Los pueblos del entorno —Arnes, La Pobla de Massaluca, Horta de Sant Joan— conservan arquitectura de piedra seca del siglo XIV y una tradición de pastoreo trashumante que modeló el paisaje durante siglos. Picasso vivió en Horta de Sant Joan en 1898 y en 1909; la luz y los volúmenes del macizo influyeron directamente en el desarrollo de su estilo cubista, como el propio artista reconoció. Hoy, la ruta 'Picasso a Horta' conecta el pueblo con los miradores naturales desde los que el pintor realizó sus boceos, integrando arte y naturaleza en un recorrido de 5 km con escaso desnivel.

Información práctica

Todo lo que necesitas saber para tu visita a Parque Natural de Els Ports

Cómo llegar
Desde Tarragona, la AP-7 hasta Tortosa y luego la T-333 hacia Roquetes, entrada principal del parque a 80 km. Desde Castellón (80 km), la N-232 hasta Vinaròs y la CV-12 hacia Morella, con acceso norte por el Mas de Barberans. El centro de visitantes Mas de la Cova está a 6 km de Roquetes. Sin transporte público al interior; autobús hasta Tortosa desde Tarragona y Barcelona.
Información del área
Centro de visitantes Mas de la Cova (Roquetes) con exposición, tienda y servicio de guías. Refugio de montaña Font Ferrera (1.200 m) con plazas limitadas. Varios aparcamientos en los accesos de Arnes, La Pobla de Massaluca y Roquetes. Observatorios de fauna señalizados en tres puntos del parque.
Geografía
Macizo calcáreo mesozoico con altitudes entre 300 y 1.447 m (pico Caro). El intenso karstismo ha esculpido crestas afiladas, cañones ciegos y lapiaces extensos. Los ríos Algars y Ulldemó drenan el parque hacia el Ebro. La vertiente sur cae abruptamente hacia el Maestrazgo castellonense.
Flora y fauna
Pino negral (Pinus nigra), pino carrasco (Pinus halepensis), quejigo (Quercus faginea) y tejo (Taxus baccata) en umbrías. Cabra hispánica (Capra pyrenaica hispanica), quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), buitre leonado (Gyps fulvus), águila perdicera (Aquila fasciata) y halcón de Eleonora (Falco eleonorae).

Qué hacer

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Preguntas frecuentes

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Sí. Desde la reintroducción iniciada en 2007 por el programa Life+ del Consorci dels Ports, el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) se puede observar con regularidad en el parque, especialmente en las zonas de roquedos calizos del sector de Arnes y en los alrededores del pico Caro. Los mejores meses para la observación son enero y febrero, cuando los adultos frecuentan los nidos preparando la puesta. El Consorci dels Ports organiza salidas guiadas de avistamiento con frecuencia semanal entre noviembre y marzo.
El parque ofrece un amplio abanico de dificultad. Los senderos del fondo de los barrancos como el Barranc de la Fou (4 km, sin desnivel significativo) son accesibles para cualquier persona. Las rutas de crestas hacia el pico Caro (1.447 m) exigen buena forma física y algo de orientación, con desniveles de 700–900 m desde los aparcamientos. La vía ferrata del Barranc del Llop tiene dificultad K2 (media). Para escalada en pared, el sector de Arnes concentra vías de todos los grados desde 4b hasta 8c+.
El período de celo (berrea) de la cabra hispánica dura desde mediados de noviembre hasta finales de diciembre. Los mejores puntos de observación son los miradores naturales sobre los barrancos del sector de Roquetes, los collados de la ruta al Caro y los roquedos sobre el río Algars en el sector de Arnes. Se recomienda llegar al amanecer o al atardecer, cuando los animales bajan a las cotas más bajas. No es necesario guía para la observación libre, pero las salidas guiadas del Consorci incluyen información sobre comportamiento animal.
El GR-7 E-4 atraviesa el parque de norte a sur en unos 35 km distribuidos en 2–3 etapas, con posibilidad de alojamiento en el refugio de Font Ferrera (1.200 m) y en casas rurales de los pueblos de borde como Arnes, La Pobla de Massaluca o Roquetes. Existe también la Ruta dels Ports Medievals, un recorrido circular de 4 etapas que conecta pueblos históricos del entorno. La cartografía del parque (escala 1:25.000) está disponible en el centro de visitantes.
Los perros están permitidos en los senderos siempre que vayan sujetos con correa. En las zonas de reserva integral y en los observatorios de fauna no se permiten perros. Durante los períodos de celo de la cabra hispánica (noviembre-diciembre) y de cría del quebrantahuesos (enero-abril) se recomienda especialmente no llevar perros a las proximidades de los roquedos para no generar perturbaciones a la fauna.