Contexto
El paintball infantil en Camanzo se desarrolla en un campo al aire libre de 10.500 m² situado entre Vila de Cruces y Lalín, a 20 minutos de Santiago de Compostela. Este espacio ofrece tres escenarios diferenciados: un pueblo urbano con casas de madera, un fuerte en una hondonada natural y una selva tipo Vietnam. La variedad de ambientes permite una experiencia dinámica en un entorno natural gallego donde el aire fresco y el aroma a pino acompañan la actividad.
La experiencia
Los niños reciben equipamiento adaptado —máscara, peto y marcadora con munición— y participan en partidas supervisadas por monitores. Tras un calentamiento y explicación de reglas, se forman equipos para competir en los tres escenarios, con juegos como toma de la iglesia o evacuación de rehenes. El sonido de las marcadoras y las carreras entre casas y árboles crean una atmósfera de adrenalina controlada, mientras los niños desarrollan agilidad y estrategia.
Para quién
Esta actividad es adecuada para niños de 8 a 13 años con capacidad para actividad física moderada y ganas de juego en equipo. También es idónea para grupos escolares y familias que buscan una opción segura y dinámica para cumpleaños o eventos infantiles. No es recomendable para menores de 8 años ni para niños con alergias severas a la pintura.
Contexto local
El campo de paintball se integra en la comarca de Pontevedra, conocida por su tradición rural y espacios naturales. La proximidad a localidades como Lalín y Vila de Cruces permite combinar la actividad con rutas de senderismo o visitas culturales, enriqueciendo la experiencia con la cultura y gastronomía gallega.