Lo esencial de Sierra de Bernia

  • • Ruta circular de 11 km con 500 m de desnivel y vistas al mar desde la cresta
  • • Forat de Bernia: túnel natural de 20 m excavado en la caliza para cruzar la sierra
  • • Panorámica de Calpe a Benidorm y hasta Ibiza en días de buena visibilidad
  • • Parejas reproductoras de águila perdicera en los cortados de la vertiente norte
  • • Restos del fuerte de Felipe II (siglo XVI) integrados en la ruta de senderismo

Descripción

La Sierra de Bernia se extiende a lo largo de 11 kilómetros entre los municipios de Benissa, Jalón, Alcalalí, Tàrbena y Altea, en la comarca de la Marina Alta de Alicante. Su cresta caliza alcanza los 1.129 metros en el Peñón de Bernia, desde donde se domina una panorámica que abarca la costa desde Calpe hasta Benidorm, la isla de Ibiza en días claros y, hacia el interior, las cumbres del Puig Campana y la Sierra de Aitana. La montaña actúa como una barrera natural entre el litoral y los valles interiores, creando un microclima que permite la convivencia de vegetación mediterránea de umbría con matorral termófilo en la ladera sur, donde el aire caliente del mar sube por las laderas y seca la roca caliza desnuda.

La ruta circular de Bernia es la más conocida de la zona. El recorrido completo suma unos 11 kilómetros con 500 metros de desnivel acumulado y requiere entre 4 y 5 horas. El punto de inicio habitual es el área recreativa de la Font de Bernia, a la que se accede por una pista desde la carretera Callosa-Tàrbena. La ruta pasa por el Forat de Bernia, un túnel natural de unos 20 metros de longitud excavado en la roca que conecta la vertiente norte con la sur. Para atravesarlo hay que agacharse y utilizar las manos en algunos tramos: no es técnico, pero puede resultar incómodo para personas con claustrofobia o con mochilas grandes. Desde la cresta, el Mediterráneo aparece como una lámina azul y plana que se extiende hasta la línea del horizonte.

La vertiente norte de Bernia conserva un bosque de pino carrasco mezclado con carrasca, madroño y palmito. Los barrancos húmedos albergan hiedra, helecho y algunas plantas rupícolas que se aferran a las grietas de la caliza. En la cara sur, más seca y expuesta, domina el romero, el tomillo y la aliaga, y el suelo pedregoso refleja el calor del sol mediterráneo incluso en invierno. La fauna incluye águila perdicera — una de las rapaces más amenazadas de Europa, con parejas reproductoras confirmadas en los cortados de Bernia —, búho real, gineta y jabalí. Las lagartijas colilargas son visibles en prácticamente cualquier tramo del sendero.

En la ladera sur se conservan los restos del Fuerte de Bernia, una fortificación del siglo XVI construida por Felipe II para vigilar posibles desembarcos berberiscos. Quedan lienzos de muralla, un aljibe y los arranques de algunas torres. La visita es libre y se integra en la ruta circular. Más abajo, los bancales de almendros y cerezos que todavía trabajan los agricultores de Tàrbena y Alcalalí recuerdan que esta sierra no es solo paisaje de montaña: la economía local combina el turismo con una agricultura tradicional que produce miel, aceite de oliva y la cereza del Valle de Pop.

La base logística más cómoda es Benissa o Altea, ambas a menos de 20 minutos en coche del inicio de la ruta. Benissa dispone de casco antiguo con restaurantes, supermercados y alojamiento variado. Altea, junto al mar, ofrece más opciones de hostelería y una conexión directa por autopista AP-7. No hay refugios ni fuentes fiables en la montaña, por lo que es necesario llevar agua suficiente, sobre todo en los meses de calor.

Información práctica

Todo lo que necesitas saber para tu visita a Sierra de Bernia

Cómo llegar
Desde la AP-7, salida Benissa o Altea, seguir indicaciones a Tàrbena/Callosa d'en Sarrià por la CV-755 o CV-715. La pista hacia la Font de Bernia parte de un desvío señalizado. Desde Alicante, unos 70 minutos. Desde Valencia, hora y media. Sin transporte público hasta el inicio de ruta.
Información del área
No hay centro de visitantes en la sierra. La oficina de turismo de Benissa ofrece información sobre rutas. Área recreativa de la Font de Bernia con aparcamiento. Sin refugios ni fuentes fiables en la montaña. Cobertura móvil aceptable en la cresta.
Geografía
Cresta caliza de 11 km orientada este-oeste, con cota máxima de 1.129 m (Peñón de Bernia). Barrera natural entre el litoral de la Marina Alta y los valles interiores de Jalón y Pop. Terreno kárstico con lapiaces, covachas y el túnel natural del Forat.
Flora y fauna
Cara norte: pino carrasco, carrasca, madroño, palmito. Cara sur: romero, tomillo, aliaga. Fauna: águila perdicera (nidificante), búho real, gineta, jabalí. Lagartijas colilargas abundantes en todo el recorrido. Plantas rupícolas en grietas calizas.

Qué hacer

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Preguntas frecuentes

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La ruta completa son unos 11 kilómetros con 500 metros de desnivel acumulado. Tiene nivel medio-alto: la mayor parte del recorrido es sendero bien marcado, pero hay tramos con piedra suelta, algún paso con las manos y el túnel del Forat que obliga a agacharse. No requiere material técnico de escalada, pero sí calzado de montaña con buena suela y algo de experiencia en terreno pedregoso. El tiempo estimado es de 4 a 5 horas.
Sí. Es posible hacer la ruta circular sin cruzar el túnel, rodeando la cresta por el sendero que discurre más abajo. También se puede hacer solo la media ruta norte o la media ruta sur, cada una de unas 2-3 horas. El Forat es un paso breve pero estrecho, de unos 20 metros; si prefieres evitarlo, la alternativa por fuera añade algo más de distancia pero mantiene las vistas.
Sí, en días de buena visibilidad. Desde la cresta y especialmente desde el Peñón de Bernia (1.129 m) se puede distinguir la silueta de Ibiza al sureste, a unos 100 kilómetros en línea recta. Los mejores días son los de otoño e invierno, cuando el aire está limpio y seco tras el paso de un frente. Con bruma estival o calima, la isla suele quedar oculta.
Son los restos del Fuerte de Bernia, una fortificación mandada construir por Felipe II en el siglo XVI para vigilar posibles incursiones berberiscas en la costa. Se conservan tramos de muralla de piedra, un aljibe para almacenamiento de agua y los arranques de varias torres de vigilancia. El acceso es libre y la visita se integra de forma natural en el recorrido circular, sin necesidad de desvío.
Benissa es la opción más cercana, a menos de 20 minutos en coche del inicio de la ruta, con casco antiguo, restaurantes y alojamientos que van desde hostales hasta casas rurales. Altea, junto al mar, ofrece más opciones de hoteles y una conexión directa a la autopista AP-7. Callosa d'en Sarrià y Tàrbena, en el lado interior, tienen casas rurales más tranquilas. Conviene reservar en puentes y festivos.