El Parque Natural de las Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina ocupa 97.145 hectáreas en el extremo norte de la provincia de Palencia, contra la divisoria de aguas con Asturias y Cantabria. Es la parte más septentrional y más alta de la meseta castellana: las crestas de Peña Prieta (2.539 m), Curavacas (2.525 m) y Espigüete (2.450 m) forman una barrera de cuarcita y pizarra que intercepta la humedad atlántica antes de que llegue al interior peninsular. El resultado es un paisaje de alta montaña con valles glaciares en U, circos con lagunazos de origen glaciar y pastizales de altura que en junio se tiñen de amarillo con las flores del genista. El silencio en estas parameras, roto únicamente por el viento y el canto del acentor alpino, es una de las experiencias auditivas más nítidas que puede ofrecer la naturaleza ibérica.
El parque es uno de los tres territorios de España donde la presencia del oso pardo cantábrico (Ursus arctos) está documentada con mayor regularidad. La subpoblación occidental de oso pardo, que comparte territorio con el parque vecino de Fuentes Carrionas en Palencia y las Ubiñas en Asturias, ha experimentado un crecimiento sostenido en las últimas dos décadas gracias a las restricciones de caza y la reducción de la presión humana en las zonas de reproducción. Los censos más recientes estiman entre 30 y 40 individuos en esta subpoblación. Los mejores sectores para posibles avistamientos —siempre casuales y sin garantía— son los hayedos y robledales del sector norte, especialmente en los valles del Carrión y del Pisuerga naciente, al amanecer o al atardecer de mayo a octubre. Se requiere paciencia, prismáticos y una actitud de observación estática desde distancia.
La red hidrográfica del parque es extraordinariamente rica para su extensión. El río Carrión nace en la Fuente Cobre, a 1.800 metros de altitud, y discurre hacia el sur a través de un encajonamiento progresivo que llega a superar los 200 metros en el cañón de La Pernía. El Pisuerga nace también en las laderas internas del parque, a unos 1.850 metros, y tiene en el Pozo de la Oración, cerca de Brañosera, uno de los puntos de mayor belleza escénica del nacimiento, con paredes de pizarra verticales y un remanso de aguas negras como el carbón que contrasta con el verde oscuro del hayedo. Los ríos del parque son todos de categoría truchera, con poblaciones sanas de trucha común (Salmo trutta) gracias a la excelente calidad físico-química del agua.
El senderismo en el parque está articulado en torno a tres rutas de larga distancia que lo atraviesan: el GR-1 (Sendero Histórico), el PR-P 1 (Ruta de los Valles) y una red de senderos locales de menor recorrido. La ascensión a Curavacas desde Vidrieros (1.100 m) supone un recorrido de 18 km con 1.400 metros de desnivel positivo y requiere una jornada completa. Peña Prieta, desde Cardaño de Abajo, tiene una ruta de acceso de 12 km ida y vuelta que sigue una cresta con vistas simultáneas a los dos vertientes. El esquí de montaña y el raqueteo de nieve se practican de diciembre a abril en los circos de alta montaña; la estación de esquí alpino más cercana es La Fuente del Cobre, en Polentinos, con 7 pistas y 700 metros de desnivel máximo.