Lo esencial de Interior de Gran Canaria

  • • Roque Nublo: monolito basáltico de 80 m a 1.813 m de altitud con vistas al Teide
  • • Risco Caído y Montañas Sagradas: cuevas aborígenes Patrimonio UNESCO con santuarios astronómicos
  • • Caldera de Tejeda: depresión erosiva de 20 km con almendros en flor en febrero
  • • Barranco de Guayadeque: cuevas habitadas, restaurantes trogloditas y 80 especies endémicas
  • • Teror: basílica patronal, balconadas de madera y mercadillo dominical con chorizo artesano

Descripción

El interior de Gran Canaria es un mundo vertical. Desde la costa, la isla asciende en apenas 35 kilómetros hasta los 1.949 metros del Pico de las Nieves, desplegando un mosaico de paisajes que la UNESCO reconoció como Reserva de la Biosfera en 2005: calderas volcánicas colosales, pinares centenarios, barrancos que cortan la tierra como cicatrices y aldeas de piedra donde el tiempo parece haberse detenido.

El emblema de este paisaje es el Roque Nublo, un monolito basáltico de 80 metros que se yergue a 1.813 metros de altitud como un vigía de piedra sobre la caldera de Tejeda. Caminar hasta su base por el sendero que parte de La Goleta es una de las experiencias imprescindibles de Canarias: la ruta de 3 kilómetros atraviesa un bosque de pino canario (Pinus canariensis), una especie que ha desarrollado la capacidad de rebrotar tras los incendios, y culmina en un mirador natural desde el que se divisa el Teide en Tenerife, flotando sobre un mar de nubes. Al amanecer, la luz rasante tiñe la roca de tonos dorados y cobrizos que justifican por qué los antiguos canarios lo consideraron un lugar sagrado.

La Caldera de Tejeda, a veces llamada el corazón de Gran Canaria, es una depresión de erosión de más de 20 kilómetros de diámetro rodeada por paredes verticales que superan los 1.000 metros de desnivel. En su interior, el pueblo de Tejeda (con apenas 2.000 habitantes) produce almendras de fama insular y celebra cada febrero la Fiesta del Almendro en Flor, cuando los valles se cubren de un manto blanco y rosado que anuncia la primavera.

El patrimonio troglodita de la isla añade una capa de asombro. El Risco Caído y los Espacios Sagrados de Montaña, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2019, son un conjunto de cuevas aborígenes excavadas en la toba volcánica que funcionaron como santuarios astronómicos. En el equinoccio, la luz solar penetra por una apertura y proyecta figuras sobre las paredes grabadas, un fenómeno que evidencia los conocimientos astronómicos de los antiguos canarios.

El agua ha esculpido el interior en barrancos espectaculares. El Barranco de Guayadeque, de 15 kilómetros de longitud, alberga cuevas habitadas desde época prehispánica -- algunas aún se usan como viviendas y restaurantes -- y una biodiversidad que incluye más de 80 especies endémicas de flora. Más al norte, el Barranco de Azuaje esconde un bosque de laurisilva relicto, vestigio de los bosques subtropicales que cubrieron las Canarias hace millones de años.

Los pueblos del interior guardan una autenticidad que la costa ha perdido. Artenara, el municipio más alto de Gran Canaria (1.270 m), ofrece vistas aéreas de la Caldera de Tejeda desde sus miradores y cuevas-vivienda excavadas en la montaña. Teror, con su basílica de Nuestra Señora del Pino (patrona de Gran Canaria) y sus balconadas de madera, celebra cada domingo un mercadillo donde se venden chorizos de Teror, dulces conventuales y quesos frescos.

Para el senderista, la red de caminos reales -- antiguos caminos empedrados que conectaban pueblos antes de las carreteras -- recorre el interior con rutas de todos los niveles. El Camino de la Plata une Maspalomas con Las Palmas a través de la cumbre, y el sendero Cruz de Tejeda-Artenara ofrece una panorámica completa de la caldera. En cada tramo, la vegetación cambia: de los cardonales de la costa a los pinares de media montaña, y de estos a los matorrales de cumbre donde crece el codeso canario en flor amarilla.

El interior de Gran Canaria demuestra que las Canarias son mucho más que sol y playa. Aquí, entre volcanes domesticados por el verdor y aldeas que huelen a leña y almendra, encuentras una isla que se descubre caminando.

Información práctica

Todo lo que necesitas saber para tu visita a Interior de Gran Canaria

Cómo llegar
Aeropuerto de Gran Canaria (LPA) con conexiones nacionales e internacionales. Desde Las Palmas, carreteras GC-15 y GC-60 suben a la cumbre en 45-60 min. Guaguas Global conectan núcleos interiores (líneas 18, 220, 305). Base recomendable: Tejeda o Artenara.
Información del área
Zona interior que abarca municipios como Tejeda, Artenara, Valleseco, Teror, San Mateo y Valsequillo. Población dispersa en pequeños núcleos (Tejeda: ~2.000 hab). Economía basada en agricultura de montaña (almendras, queso, vino), ganadería y turismo rural creciente.
Geografía
Zona montañosa central de Gran Canaria con relieve muy abrupto. Pico de las Nieves (1.949 m) como punto más alto. Dominan calderas de erosión (Tejeda), roques basálticos, barrancos profundos (Guayadeque, Azuaje) y pinares de media montaña. Suelos volcánicos de basalto y toba.
Flora y fauna
Pino canario (Pinus canariensis), especie resistente al fuego, domina la media montaña. Bosque de laurisilva relicto en el Barranco de Azuaje. Flora endémica: codeso canario, hierba de cumbre, siempreviva. Fauna: pinzón azul de Gran Canaria (en peligro), cernícalo, lagarto gigante de Gran Canaria (Gallotia stehlini).

Qué hacer

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Preguntas frecuentes

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Es posible hacer una ruta circular desde Las Palmas o Maspalomas pasando por Tejeda, Roque Nublo y Artenara en un día, pero dos o tres días permiten hacer senderismo, visitar pueblos y disfrutar de la gastronomía local.
No. El sendero desde La Goleta hasta la base del Roque es de unos 3 km (ida y vuelta) con desnivel moderado, apto para la mayoría de personas con forma física básica. Cuenta unos 45-60 minutos por trayecto.
Son un conjunto de cuevas aborígenes excavadas en toba volcánica, declaradas Patrimonio UNESCO en 2019. Funcionaban como santuarios astronómicos: durante los equinoccios, la luz solar proyecta figuras sobre grabados rupestres en las paredes.
La floración suele ocurrir entre finales de enero y mediados de febrero. La Fiesta del Almendro en Flor se celebra en febrero con música, degustaciones y paseos entre los almendros en flor de la caldera de Tejeda.
Sí, hay casas rurales en Tejeda, Artenara, Teror y otros pueblos. Muchas son cuevas rehabilitadas o casonas tradicionales canarias. Conviene reservar con antelación, especialmente en temporada alta y durante la fiesta del almendro.