Lo esencial de El Torcal de Antequera

  • • Geoparque Mundial UNESCO desde 2016: valor geológico de escala global reconocido internacionalmente
  • • Ruta amarilla (2,8 km): pasa por El Sombrero, El Tornillo y las Maclas en 1 h 30 min
  • • Orquídeas Ophrys en flor entre marzo y mayo en los espacios abiertos de lapiaz
  • • Mirador de las Ventanillas con vistas a Antequera y la bahía de Málaga en días claros
  • • Chova piquirroja y halcón peregrino nidificantes en las paredes verticales de roca

Descripción

El Torcal de Antequera es una meseta kárstica situada a 1.200 metros de altitud en la sierra de igual nombre, dentro de la provincia de Málaga. La roca que lo forma es caliza jurásica marina, depositada hace unos 150 millones de años en el fondo de un mar tropical y posteriormente plegada y elevada por la orogenia alpina. Lo que hoy se ve en superficie es el resultado de millones de años de erosión diferencial: el agua de lluvia y el dióxido de carbono disuelto en ella han atacado las juntas y diaclasas de la caliza, recortando los bloques en formas que no tienen equivalente directo en el resto de la Península Ibérica. La legalidad internacional reconoce esta singularidad: El Torcal ostenta la categoría de Paraje Natural por la Junta de Andalucía y forma parte de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, además de contar con la declaración de Monumento Natural. Desde 2016 es Geoparque Mundial de la UNESCO en el marco del Geoparque de Granada-Málaga, lo que reconoce su valor geológico y geomorfológico a escala global.

El paisaje que recorre el visitante es una sucesión de torcas, lapiaces, grietas, arcos y pilares de piedra. Las formas reciben nombres populares que intentan capturar su silueta: el Tornillo, el Elefante, el Sombrero. Las más voluminosas se encuentran en el sector de las Maclas, donde bloques de varios metros cúbicos se apilan en equilibrio aparente. La escala humana queda reducida entre estas formaciones: a pocos metros la visibilidad se corta y la desorientación es inmediata si uno abandona los senderos balizados. Ese efecto laberíntico es parte esencial de la experiencia. La roca está viva en términos geológicos: los procesos kársticos continúan activos hoy, aunque a velocidades imperceptibles para el ojo humano. En días de lluvia el agua corre por los canales de las lapiaces y se filtra hacia las cuevas y galerías del subsuelo, algunas de las cuales aún no han sido cartografiadas en su totalidad.

La vegetación que cubre el Torcal es mediterránea y calcícola: encinas carrasca, quejigos, coscojas y lentiscos en las zonas abrigadas; tomillos, espliego y diversas especies de orquídeas en los espacios abiertos. En primavera el Torcal florece con una intensidad que contrasta con el gris de la roca: las orquídeas del género Ophrys, que imitan insectos para atraer polinizadores, son especialmente abundantes entre marzo y mayo. El pinsapo, abeto endémico de las sierras béticas, no aparece aquí —su hábitat está más al oeste, en la sierra de las Nieves— pero la rareza florística del conjunto es igualmente notable. Las paredes verticales y los salientes de roca ofrecen nidales para el halcón peregrino, el cernícalo vulgar y el chova piquirroja, especie esta última que se ve con frecuencia sobrevolando en bandos ruidosos los circos de lapiaz. El gato montés y la gineta están presentes aunque son de actividad nocturna.

El centro de visitantes del Torcal, situado en el acceso por la carretera A-7075 desde Antequera, gestiona los flujos de público y alberga una exposición permanente sobre geología kárstica y biodiversidad. Desde aquí parten los tres senderos balizam señalizados: la ruta verde (1,5 km, 45 minutos), accesible para todos los públicos; la ruta amarilla (2,8 km, 1 h 30 min), que recorre las formaciones más representativas incluyendo el Sombrero y el Tornillo; y la ruta roja (4,7 km, 3 horas), que alcanza el mirador de las Ventanillas con vistas a Antequera y, en días despejados, a la bahía de Málaga. Para aventurarse fuera de los senderos señalizados es obligatorio contratar una guía local habilitada, medida que protege tanto al visitante como a la roca.

Información práctica

Todo lo que necesitas saber para tu visita a El Torcal de Antequera

Cómo llegar
Desde Antequera por la A-7075 en dirección al Torcal: 13 km hasta el centro de visitantes. Desde Málaga por la A-45 hasta Antequera y luego la A-7075: 55 km en total, aproximadamente 50 min. No hay transporte público regular hasta el centro de visitantes.
Información del área
El Torcal está situado en el término municipal de Antequera, en la comarca malagueña de Antequera. A unos 45 km de Málaga capital. El Paraje Natural limita al norte con la vega de Antequera y al sur con la sierra del Jobo.
Geografía
Meseta kárstica de caliza jurásica (Jurásico medio, 150 Ma) modelada por erosión diferencial. La superficie está cubierta de lapiaces, torcas y campos de bloques. El karst subterráneo incluye cuevas y galerías todavía parcialmente inexploradas.
Flora y fauna
Flora calcícola mediterránea: encina, quejigo, coscoja, lentisco y orquídeas Ophrys entre marzo y mayo. Fauna: halcón peregrino, cernícalo vulgar, chova piquirroja, gato montés y gineta. Mariposas del género Melanargia en verano.

Qué hacer

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Preguntas frecuentes

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La ruta amarilla, que es el recorrido más completo entre los accesibles sin guía, tiene 2,8 km y una duración media de 1 hora y 30 minutos. La ruta verde es más corta: 1,5 km y unos 45 minutos. La ruta roja, de 4,7 km, requiere alrededor de 3 horas y hay que ir con guía habilitado.
Sí. La ruta verde es perfectamente accesible para familias con niños: es llana, corta y discurre entre las formaciones más llamativas. Los niños suelen reaccionar muy bien al entorno, que por su escala y sus formas captura la atención de forma natural. Se recomienda calzado cerrado con suela antideslizante y llevar agua.
Las orquídeas silvestres, en especial las del género Ophrys que imitan insectos, florecen principalmente entre finales de marzo y mayo. Es el mejor momento para la observación botánica, y también uno de los períodos de mayor afluencia de visitantes. Las primeras semanas de abril suelen ser el pico de floración.
En los senderos balizados el riesgo es mínimo: los postes de color son visibles cada pocos metros y el recorrido está bien definido. Fuera de los senderos, el riesgo de desorientación es real dado el laberinto de bloques. Por eso la normativa exige guía habilitado para cualquier ruta no señalizada. El teléfono de emergencias en zona rural es el 112.
Es el momento recomendado por la mayoría de fotógrafos de naturaleza: la luz rasante de las primeras horas resalta los relieves de la roca y proyecta sombras largas entre los bloques. El centro de visitantes abre relativamente temprano en temporada; se recomienda consultar el horario exacto antes de la visita. En días despejados de invierno el ambiente es especialmente limpio y la visibilidad es máxima.