Lo esencial de Costa Brava

  • • Buceo en las Islas Medes: más de 1.400 especies en la principal reserva marina de Cataluña
  • • Camí de Ronda (GR 92): sendero costero de 214 km entre calas, acantilados y pueblos medievales
  • • Calas de Begur — Sa Tuna, Aiguablava, Sa Riera — con aguas turquesa sobre fondos de posidonia
  • • Cap de Creus: formaciones de esquisto esculpidas por la tramontana en el parque natural más oriental de la Península
  • • Kayak de mar desde Tamariu a las cuevas de Begur, accediendo a rincones sin acceso por tierra

Descripción

La Costa Brava se extiende a lo largo de 214 kilómetros de litoral entre la localidad de Blanes, al sur, y la frontera francesa en Portbou, al norte. El nombre, acuñado por el periodista Ferran Agulló en 1908, describe con precisión un perfil costero donde los acantilados de roca metamórfica caen directamente al agua y las calas de arena gruesa se abren entre paredes cubiertas de pino y encina. La provincia de Girona vertebra esta costa, con pueblos como Tossa de Mar, Begur, Palafrugell y Cadaqués que conservan cascos medievales sobre promontorios rocosos frente al Mediterráneo.

El tramo más septentrional acoge el Parque Natural de Cap de Creus, la primera gran península del Mediterráneo occidental, donde el viento de tramontana ha esculpido formaciones de esquisto y pizarra que Dalí convirtió en motivo recurrente de su pintura. Cadaqués, al abrigo de la bahía, mantiene la estructura de pueblo de pescadores con casas encaladas y barcas varadas en la playa de Es Llané. Hacia el sur, las calas de Begur —Sa Tuna, Aiguablava, Sa Riera— combinan aguas transparentes con fondos de posidonia que dan al mar un color turquesa intenso. El olor a sal y a resina de pino acompaña cada bajada entre los senderos que conectan estas calas.

Bajo la superficie, las Islas Medes constituyen la reserva marina más importante de la costa catalana. Las siete islas y sus fondos de hasta 50 metros de profundidad albergan más de 1.400 especies registradas, y el buceo aquí permite observar meros de gran tamaño, barracudas mediterráneas, gorgonias rojas y praderas de posidonia. La inmersión en El Medallot, un túnel submarino que atraviesa una de las islas, es una de las más reconocidas del Mediterráneo occidental. La visibilidad alcanza habitualmente los 15-20 metros entre mayo y octubre.

El Camí de Ronda, antiguo sendero de vigilancia costera reconvertido en ruta senderista (GR 92), recorre el litoral completo y permite caminar durante días entre calas, acantilados y pueblos. Tramos como el de Calella de Palafrugell a Llafranc (3 km) o el de Tossa de Mar a Sant Feliu de Guíxols (23 km) figuran entre los recorridos costeros más fotografiados de la Península. Tierra adentro, el yacimiento grecorromano de Empúries —fundado por colonos foceos en el siglo VI a.C.— conserva mosaicos, foros y murallas junto a la playa, un caso excepcional de ruinas clásicas frente al mar.

El kayak de mar ha convertido la Costa Brava en referencia para el paddling en el Mediterráneo. Las rutas desde Tamariu hasta las cuevas de Begur o la travesía de Cap de Creus desde Port de la Selva permiten acceder a rincones inaccesibles por tierra. En los meses de verano, la temperatura del agua se sitúa entre 22 y 25 °C, mientras que la primavera y el otoño ofrecen menos afluencia y condiciones de navegación más tranquilas.

Más allá del litoral, la comarca del Empordà aporta una dimensión gastronómica arraigada en el territorio. La gamba de Palamós, pescada entre 200 y 400 metros de profundidad por la flota local, se subasta cada tarde en la lonja del puerto. Los arrozales del Parque Natural de los Aiguamolls de l'Empordà producen arroz propio que se cocina en los restaurantes de la zona. Los pueblos medievales del interior —Peratallada, Pals, Ullastret— conservan calles empedradas y murallas que sirven de escenario a festivales de música y mercados estacionales.

Información práctica

Todo lo que necesitas saber para tu visita a Costa Brava

Cómo llegar
Desde Barcelona, AP-7 hasta Girona (100 km) y desde allí carreteras comarcales hacia la costa. Aeropuerto Girona-Costa Brava a 12 km de Girona con conexiones de autobús. Tren AVE Madrid-Girona en 3 h 40 min. Autobuses SARFA conectan Girona con los principales pueblos costeros.
Información del área
Centros de buceo en L'Estartit y Palamós. Puertos deportivos en Roses, Palamós y Blanes. Oficinas de turismo en Tossa de Mar, Begur y Cadaqués. Alquiler de kayak en Tamariu, Calella y Port de la Selva. Museo Dalí en Figueres a 40 min de la costa.
Geografía
Litoral de 214 km en la provincia de Girona, NE de Cataluña. Costa de rocas metamórficas (esquisto, pizarra) con calas entre acantilados de 20-80 m. Las Gavarres y el macizo del Montgrí configuran el relieve interior cercano.
Flora y fauna
Pinares de pino carrasco y encinar litoral sobre los acantilados. Praderas de posidonia oceánica en los fondos marinos. Meros, barracudas, gorgonias rojas y más de 1.400 especies registradas en las Islas Medes. Cormorán moñudo y gaviota de Audouin en Cap de Creus.

Qué hacer

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Preguntas frecuentes

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Sí, el buceo en la reserva marina de las Islas Medes requiere autorización previa que se tramita a través de los centros de buceo autorizados de L'Estartit. El número de inmersiones diarias está limitado para proteger el ecosistema. Los centros gestionan el permiso directamente y lo incluyen en el precio de la inmersión, que ronda los 45-65 euros con equipo completo. Se recomienda reservar con antelación entre junio y septiembre.
El recorrido completo del GR 92 por la Costa Brava cubre unos 214 km y se suele hacer en 10-12 etapas de entre 15 y 25 km cada una. No es necesario hacerlo entero: tramos como Calella de Palafrugell a Llafranc (3 km, 1 hora) o Tossa de Mar a Sant Feliu de Guíxols (23 km, 7 horas) funcionan como excursiones de un día. El camino está señalizado y discurre a baja altitud, pero tiene subidas y bajadas constantes entre calas.
Las calas de arena fina con poco oleaje y acceso fácil son las más adecuadas para familias. Platja de Castell en Palamós tiene arena gruesa y agua poco profunda. Sa Riera en Begur ofrece una playa ancha con aparcamiento cercano. Cala Montjoi, cerca de Roses, tiene una pendiente suave ideal para que los niños jueguen en la orilla. En todas conviene llegar temprano en verano para encontrar sitio, ya que el espacio es limitado.
Cadaqués en otoño e invierno tiene un carácter distinto al del verano: las calles se vacían, los restaurantes atienden sin prisas y la luz sobre la bahía adquiere una tonalidad gris plateada que explica la atracción que ejerció sobre Dalí. La casa-museo de Portlligat abre todo el año con reserva previa. El único inconveniente es la tramontana, que puede soplar varios días seguidos con rachas de 80-100 km/h, pero también es parte de la experiencia del lugar.
Sí, la mayoría de empresas de kayak en la Costa Brava ofrecen salidas guiadas para principiantes que incluyen una introducción de 15-20 minutos en tierra antes de salir al agua. Las rutas para iniciación suelen ser de 2-3 horas con paradas en calas para bañarse. Las zonas más protegidas del oleaje, como la bahía de Tamariu o el tramo entre Calella de Palafrugell y Llafranc, son las más recomendables para empezar.