Lo esencial de Cabo de Gata

  • • Acantilados volcánicos y calas de aguas cristalinas como San Pedro y Los Muertos
  • • Reserva marina con praderas de Posidonia y buceo en paredes volcánicas
  • • Salinas milenarias con flamencos rosados y aves migratorias
  • • Arrecife de Las Sirenas: chimeneas volcánicas frente al faro
  • • Pueblos pesqueros auténticos: La Isleta del Moro, Agua Amarga, Las Negras

Descripción

El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar ocupa el extremo sureste de la península ibérica, donde la sierra volcánica se hunde en el Mediterráneo creando un litoral de acantilados, calas ocultas y fondos marinos de una claridad que recuerda más al Egeo que a Andalucía. Con 49.512 hectáreas terrestres y 12.012 hectáreas marinas protegidas, es el mayor espacio protegido del litoral mediterráneo español y el primer parque marítimo-terrestre de Andalucía, declarado en 1987.

Lo que hace único a Cabo de Gata es su origen volcánico. Las erupciones que sacudieron esta costa hace entre catorce y siete millones de años dejaron un legado de domos, calderas y coladas que la erosión ha ido transformando en paisajes de una belleza mineral y austera. La Playa de los Muertos, al norte del parque, exhibe cantos rodados blancos contra un mar turquesa; la cala de San Pedro, accesible solo a pie o en barco, mantiene una comunidad alternativa junto a una fuente de agua dulce que brota entre las rocas; y el arrecife de Las Sirenas, frente al faro del Cabo de Gata, es un grupo de chimeneas volcánicas erosionadas que emergen del agua como esculturas naturales.

Bajo la superficie, la reserva marina protege praderas de Posidonia oceanica, gorgonias rojas y una biodiversidad que incluye más de mil especies de invertebrados marinos. El snorkel es posible en casi todas las calas, y los centros de buceo de San José y La Isleta del Moro ofrecen inmersiones guiadas hasta los treinta metros, donde las paredes volcánicas submarinas se cubren de esponjas y anémonas.

En tierra, el paisaje es tan sorprendente como bajo el mar. Cabo de Gata recibe apenas 200 milímetros de lluvia al año, lo que lo convierte en el punto más árido de Europa continental. Esta sequedad extrema ha generado un ecosistema estepario donde el palmito — la única palmera autóctona de Europa — convive con espartales, azufaifos y las piteras que marcan los márgenes de los caminos. En primavera, tras las escasas lluvias, el desierto florece brevemente y las laderas se tiñen de amarillo y violeta.

Las salinas de Cabo de Gata, en el extremo sur del parque, son uno de los humedales más importantes del Mediterráneo occidental para las aves migratorias. Entre octubre y marzo, cientos de flamencos rosados se alimentan en las lagunas someras junto a avocetas, cigüeñuelas y correlimos. Las salinas siguen produciendo sal de forma artesanal, un oficio que se remonta a la época fenicia.

Los pueblos del parque conservan una arquitectura y un ritmo de vida que el desarrollo urbanístico de la costa española no ha logrado alterar del todo. San José funciona como base logística con restaurantes, alojamientos y servicios de alquiler de kayak. La Isleta del Moro mantiene su carácter de aldea pesquera con apenas unas decenas de casas encaladas. Agua Amarga ofrece un ambiente más sofisticado sin perder la escala humana. Y Las Negras, al pie de un cerro volcánico negro, combina chiringuitos de playa con acceso a las calas más remotas.

Recorrer la costa en kayak es una de las mejores formas de comprender la dimensión del parque. Desde San José hasta Los Escullos, el litoral se sucede en una secuencia de acantilados dorados, cuevas marinas y playas sin acceso por carretera. También es posible explorar el interior en bicicleta de montaña por pistas forestales que cruzan ramblas secas y cortijadas abandonadas, o seguir los senderos señalizados que conectan los pueblos con las calas.

Cabo de Gata demuestra que la aridez no es sinónimo de vacío. Al contrario: en la sequedad extrema, cada gota de agua, cada mata de esparto, cada cala resguardada del viento adquiere un valor que los paisajes más verdes a veces ocultan. Es un lugar donde el Mediterráneo se muestra en su versión más desnuda y, por eso mismo, más honesta.

Información práctica

Todo lo que necesitas saber para tu visita a Cabo de Gata

Cómo llegar
Desde Almería por la AL-12 (30 min hasta San José). Autobuses ALSA desde Almería a San José, Carboneras y Agua Amarga. Aeropuerto de Almería a 40 km.
Información del área
49.512 ha terrestres y 12.012 ha marinas protegidas. Municipios: Níjar, Carboneras y Almería. Primer parque marítimo-terrestre de Andalucía, declarado en 1987. Geoparque UNESCO desde 2006.
Geografía
Sierra volcánica litoral en el sureste de Almería. 49.512 ha terrestres y 12.012 ha marinas. Costa de 63 km con acantilados de hasta 200 m y fondos que alcanzan los 60 m de profundidad.
Flora y fauna
Flora esteparia: palmito europeo, azufaifo, esparto, cornical. Más de 1.000 especies de invertebrados marinos, praderas de Posidonia oceanica y gorgonias rojas. Aves: flamenco rosa, avoceta, halcón peregrino.

Qué hacer

Encuentra los mejores planes y qué hacer en Cabo de Gata

20

Alojamientos

Las mejores opciones de alojamiento en Cabo de Gata

Cargando opciones de alojamiento...

Preguntas frecuentes

Resuelve tus dudas sobre Cabo de Gata

No. Muchas calas como San Pedro o Cala del Plomo solo son accesibles a pie o en kayak. Las principales (San José, Los Genoveses, Mónsul) tienen acceso rodado pero con aparcamiento limitado en verano.
Excelente. Los centros de buceo de San José y La Isleta del Moro ofrecen inmersiones en paredes volcánicas, cuevas y praderas de Posidonia con visibilidad que supera los 20 metros.
La mayor concentración de flamencos rosados se da entre octubre y marzo, aunque pueden verse ejemplares durante todo el año. El observatorio de aves junto a las salinas es de acceso libre.
Sí. San José, Agua Amarga, La Isleta del Moro y Las Negras cuentan con hoteles, apartamentos y casas rurales. La oferta es limitada, así que conviene reservar con antelación en temporada alta.