Adéntrate en el corazón del Valle de Tena, en Torla, Huesca, a través de la vía ferrata de Santa Elena. Esta ruta, de unas dos horas de duración y catalogada como K1, es la puerta de entrada ideal para quienes buscan su primera experiencia en el mundo de las vías ferratas, o para disfrutar en familia. Con 95 metros de desnivel en 2 kilómetros, sus pasos sencillos y poco aéreos te permitirán ascender con confianza, mientras el paisaje se despliega ante ti como un tapiz esmeralda. Sentirás una suave dosis de adrenalina al superar seis salientes verticales, intercalados con tramos horizontales que te permitirán recuperar el aliento y admirar la inmensidad. La belleza de este recorrido es innegable, y su facilidad te dejará con ganas de más. Al finalizar, la ruta te conducirá directamente a la ermita de Santa Elena, un lugar donde la historia y las leyendas locales se entrelazan con la naturaleza, ofreciéndote una experiencia renovadora y una nueva forma de conectar con el entorno y su comunidad. Es una oportunidad perfecta para disfrutar con amigos o en familia, incluso con los más precavidos.
Guías profesionales, Equipamiento necesario., Seguro de Accidente y de Responsabilidad Civil, Reportaje fotográfico
Descripción
Si te encuentras por la región oscense y no te quieres resistir a vivirla de la manera más emocionante, entonces debes de visitar las agraciadas tierras de Torla, todo un paraíso natural donde podrás disfrutar de sus paisajes desde adentro, recorriendo la vía ferrata de Santa Elena, en pleno Valle de Tena, de unas 2 horas de duración y que podrás vivir sin experiencias previas, perfecta para iniciarse e idónea para experimentar con los más pequeños.
Esta vía ferrata acumula 95 metros de desnivel en 2 kilómetros de trayecto. Posee pasos sencillos, lejos de ser complicados y que no son muy aéreos, esto nos aporta la ruta perfecta no solo para iniciarnos, sino también para disfrutar de estos parajes de ensueño desde las alturas, contemplando montañas con praderas tapizadas en su totalidad de verde con total facilidad.
Tendremos pequeñas dosis de adrenalina que servirán para que este deporte nos apasione con tan solo haberlo disfrutado esta primera vez y ello lo lograremos superando 6 salientes verticales perfectamente equipados y tramos casi completamente horizontales para calmar un poco nuestro pulso.
La vía ferrata de Santa Elena goza de una belleza sin igual, aunque su facilidad hará que terminemos el recorrido en poco tiempo y quizás, nos quedemos con ganas de más. Que este hecho no haga que tu ánimo decaiga, pues estas tierras no solo resguardan preciosas vistas, sino también leyendas, y podremos visitar el lugar en el que residen estas historias, pues al acabar la vía ferrata, esta, nos desembocará al frente de la ermita de Santa Elena.
Una experiencia renovadora y reconfortante que nos ofrecerá otra forma de admirar la naturaleza y que supone una oportunidad perfecta para disfrutar en familia o con esos típicos amigos que son más precavidos de lo normal.