La vía ferrata de Ponoig, un desafío de nivel K4 cerca de Polop, Alicante, ofrece una emocionante ascensión vertical y aérea para aventureros experimentados. Guiado por un experto, navegarás secciones atléticas, ayudado por grapas y un cable de vida, para alcanzar la cumbre. El sol mediterráneo calienta tu ascenso mientras superas tus límites. Como Jon Krakauer documentó en 'Mal de altura', la preparación y la guía experta son primordiales en estos entornos. Esta ruta exige buena condición física y ausencia de vértigo, culminando en dos rápeles obligatorios de 25 y 35 metros que añaden una descarga final de adrenalina. Es un viaje donde la pared de roca se convierte en un lienzo para tu determinación, y las vistas desde arriba son tu recompensa. Recuerda, como dijo Reinhold Messner, "Las montañas no son un estadio donde satisfago mi ambición, son catedrales donde practico mi religión." Este es un lugar para conectar con la fuerza bruta de la naturaleza y tus propias capacidades.
Vertical y aérea, la vía ferrata de Ponoig es un tipo de ascensión apta para aquellas personas con experiencia y con cierto nivel físico. Si este es tu perfil, esta es una ferrata que deberías hacer. Para ayudarte, irás acompañado por un guía experto que te indicará y aconsejará durante el tiempo que tardes en realizarla, más o menos, 1 hora y 30 minutos.
Cerca del pueblo alicantino de Polop, el clima y paisaje que tendrás a tu alrededor te ayudarán a conseguir coronar la cumbre. Una cima que alcanzarás tras superar los pasos atléticos ayudado por las grapas que encontrarás durante todo el recorrido. Para eso también irás sujeto a un cable de vida.
Con casco y una vestimenta adecuada, la vía ferrata más emocionante de la provincia de Alicante, no se te resistirá. Y, para acabar por todo lo alto, y con grandes dosis de adrenalina… el regreso contiene dos rápeles (de 25 y 35 metros) que tendrás que descender de forma obligatoria. Para esta ruta de nivel K4 es necesario que no tengas vértigo.
*No apta para niños.