En el Puente del Mascarat, un anfiteatro natural de roca entre Calpe y Altea, se encuentra uno de los puntos de puenting más emblemáticos de España. Este salto de 60 metros no es solo cuestión de altura; es una experiencia pendular única entre dos puentes, uno de ellos datando de finales del siglo XIX. Imagina la sensación al lanzarte al vacío, trazando un arco en el aire. Nuestro equipo prioriza tu seguridad por encima de todo, ofreciendo instrucciones claras, supervisión constante y todo el equipo necesario —casco, arnés, cuerdas— para que puedas concentrarte puramente en la emoción. Desde las mariposas iniciales hasta la caída libre y la eventual suspensión en calma, esta actividad promete una profunda conexión con tu propio coraje en medio del impresionante paisaje alicantino. Recuerda llevar ropa deportiva cómoda, calzado con buen agarre y agua, especialmente en verano. La aproximación implica una caminata escénica de 15 minutos, culminando en un ascenso corto y empinado hasta el puente, donde la aventura realmente comienza.
1 salto, Monitores profesionales, Material de seguridad, Seguros
Descripción
Entre Calpe y Altea, en un paso escarpado de rocas y una altura de vértigo, se encuentra el puente del Mascarat. Un emblema del salto de puenting en España que ha sido, y es, testigo de miles de saltos. Prueba tú mismo la espectacular caída en este salto de puenting de 60 metros de altura.
El salto se llevará a cabo entre dos puentes, uno moderno y otro histórico, tan histórico que su construcción data de finales del s.XIX. Será un salto especial por este mismo motivo, porque saltarás al vacío desde uno de ellos hacia el otro. Para eso emplearemos cuerdas específicas que te llevarán a trazar un péndulo.
La seguridad en este tipo de prácticas es lo primero, por eso te explicaremos todo el proceso que seguimos para que te relajes y el salto sea puro disfrute. Además, la supervisión de los monitores será permanente.
Casco, arnés, cuerdas… todo lo que se necesita para la actividad estará listo para cuando vayas a realizar el salto. Lo único que quedará por tu parte será disfrutar con el cosquilleo nervioso en el estómago, la explosión de emociones y, una vez colgando, de la más absoluta relajación.
Una vez reservada la actividad y comunicarse con el guía se mandaran dos ubicaciones: la primera te lleva al parking donde aparcaremos el vehículo, nos equiparemos con ropa deportiva, deportivos con suela adherente, gorra, crema solar y agua en los meses de verano.
De ahí caminaremos hacia una segunda ubicación que te llevará al puente. En una aproximación de unos 15 min, cuesta abajo llegará una curva de 180 grados donde nos introduciremos en el barranco de Mascarat que termina en el puente. Desde ahí cogeremos una senda escarpada y vertical que, con ayuda de una cuerda subiremos al puente donde daremos una explicación de como se desarrolla la actividad y comenzaremos a saltar.
*Se requiere de un grupo mínimo de participantes para poder llevar a cabo la actividad.