La ría de Ajo y el municipio de Meruelo forman uno de los rincones más tranquilos y bien conservados de la costa oriental de Cantabria. Aquí, entre marismas, prados verdes y pequeños pueblos, discurren rutas a caballo que permiten descubrir este paisaje a un ritmo pausado y en contacto directo con la naturaleza. El entorno combina la belleza de los ecosistemas de ría con la calma del interior rural, creando un escenario difícil de encontrar en otras zonas del norte de España.
Las rutas están diseñadas para ser accesibles a personas sin experiencia previa en equitación. Los caballos son tranquilos y están habituados a recorridos por terrenos variados, desde caminos de tierra junto a la ría hasta prados y senderos entre arboledas. Un guía acompaña al grupo en todo momento, explicando el entorno y asegurando que la experiencia sea segura y disfrutable para todos los participantes.
Esta actividad es especialmente adecuada para familias con niños, parejas que buscan una experiencia diferente y grupos de amigos que quieren explorar Cantabria de una forma alternativa al senderismo o la bicicleta. No se requiere ningún conocimiento previo de equitación: antes de salir, el guía explica las nociones básicas de manejo y postura para que todos se sientan cómodos desde el primer momento.
Las rutas varían en duración, con opciones de una hora, hora y media o dos horas, lo que permite adaptarse a los distintos ritmos y preferencias del grupo. A lo largo del recorrido es habitual avistar aves propias de los ecosistemas de marisma, como garzas, correlimos o incluso flamencos en determinadas épocas del año, lo que añade un componente de observación de la naturaleza a la experiencia ecuestre.
Meruelo y Ajo se encuentran en la comarca de Trasmiera, una zona que conserva un patrimonio natural y arquitectónico notable y que aún no ha sido masificada por el turismo. Realizar una ruta a caballo aquí es una forma de conectar con la Cantabria más auténtica, lejos de los circuitos más concurridos, y de llevarse un recuerdo genuino de la región.