El Puente de Enciso, en el corazón del valle del río Cidacos, es el escenario del salto de puenting más alto del norte de España. Con 60 metros de caída libre sobre las aguas y los cortados de roca que enmarcan este rincón de La Rioja, la experiencia combina adrenalina pura con un entorno natural de una belleza poco habitual para este tipo de actividades.
El salto se realiza con arnés homologado y casco obligatorio, bajo la supervisión constante de monitores especializados que guían a cada participante desde la preparación hasta el momento de lanzarse al vacío. No se necesita experiencia previa: el equipo técnico adapta las instrucciones a cada perfil, haciendo que incluso los más novatos puedan afrontar el reto con seguridad y confianza.
La sensación de caer durante varios segundos con las paredes del valle abriéndose a ambos lados es difícil de describir. Las vistas panorámicas del Cidacos y la vegetación de ribera que rodea el puente convierten cada salto en algo más que un ejercicio de valentía: es una imagen que queda grabada. Para quienes quieran llevar la experiencia al límite, existe la opción de realizar un doble salto consecutivo.
Enciso es además un destino con identidad propia: el municipio es famoso por sus yacimientos de huellas de dinosaurios, uno de los más importantes de Europa, y cuenta con la iglesia de San Pedro y restos de su castillo medieval. Combinar el puenting con una visita a los icnitas o una ruta de senderismo por el entorno convierte la jornada en una escapada completa.
Esta actividad está pensada para personas con buena condición física y ganas de superar sus propios límites. No es apta para quienes tengan vértigo extremo o limitaciones físicas que impidan el salto. La mejor época es primavera, verano y otoño, cuando las condiciones meteorológicas y la luz del valle acompañan la experiencia.