Contexto
Cala Fustam, en la costa sur de Menorca, es la única playa de la isla donde se permite la entrada a caballos durante todo el año. Este entorno natural privado, alejado de urbanizaciones, ofrece un paisaje mediterráneo auténtico con pinares y caminos flanqueados por 'paret seca'. El aire puro y el canto de los pájaros acompañan la ruta, que comienza en la finca Es Calafat, a pocos kilómetros de Ferreries.
La experiencia
El paseo comienza con la asignación del caballo y el equipamiento en la finca. La ruta transcurre mayormente al paso, con algunos tramos al trote suave, por senderos rurales y bosques de pinar mediterráneo. Al llegar a Cala Fustam, se disfruta de la arena y el contacto con el mar, donde los caballos pueden entrar en el agua si las condiciones lo permiten. El regreso es tranquilo, completando un recorrido circular que permite sentir la textura de la arena y el aire fresco del mar.
Para quién
Esta actividad está diseñada para principiantes desde 12 años con buena condición física, así como para jinetes con experiencia limitada que buscan una ruta tranquila y segura. No es recomendable para personas mayores de 50 años sin experiencia ecuestre ni para quienes superen los 90 kg sin previo aviso.
Contexto local
Menorca mantiene tradiciones rurales como la construcción de 'paret seca' que delimita caminos y fincas. La finca Es Calafat, punto de inicio, forma parte de esta cultura agrícola y ganadera que convive con el turismo sostenible y la conservación del entorno natural.