La Cueva El Molino, en el valle kárstico de Matienzo, Cantabria, es un sumidero natural del río Comellantes con más de 1.5 km de galerías. Aquí, el recorrido accesible para la actividad abarca unos 600 metros, combinando zonas secas y acuáticas con formaciones kársticas como estalactitas, estalagmitas y columnas de varios metros. El aire fresco y húmedo lleva el olor a tierra mojada y musgo.
Durante 2.5 a 3 horas, alternarás caminatas por galerías secas y nados en el río subterráneo Comellantes, iluminado solo por la luz frontal de tu casco. El agua fresca acaricia la piel mientras avanzas entre coladas y lagos subterráneos de más de 50 metros. El guía te explica cada formación y detalle geológico, enriqueciendo la aventura con su conocimiento.
Esta actividad requiere condición física normal y saber nadar. Es apta para niños a partir de 5-7 años acompañados, y para adultos interesados en espeleología y barranquismo combinados. No es recomendable para personas con claustrofobia, movilidad reducida o sin experiencia en nado.
El valle de Matienzo es reconocido por su patrimonio kárstico y cuevas prehistóricas cercanas como Covalanas y Cullalvera. La comunidad local mantiene viva la tradición de explorar y conservar estos espacios, integrando la actividad turística con el respeto al entorno natural y cultural.