Contexto
Los Mallos de Riglos, en Aragón, son formaciones rocosas verticales de conglomerado que alcanzan hasta 300 metros de altura. Este enclave es un referente para la escalada en vías largas, combinando rutas clásicas de autoprotección y deportivas reequipadas. La textura rugosa del conglomerado y el viento que trae olor a tomillo configuran un entorno natural protegido donde la escalada se integra con la fauna local.
La experiencia
Tras un briefing inicial, se realiza una aproximación a pie por senderos señalizados hasta la base del mallo elegido. La escalada guiada incluye entre 4 y 7 largos, donde se aplican maniobras de aseguramiento y progresión en vías de dificultad moderada (4º a 5c). El sonido del viento y de aves rapaces acompaña la ascensión, mientras se siente la textura áspera del conglomerado bajo las manos y se disfruta de vistas panorámicas hacia el valle del río Gállego.
Para quién
Esta actividad está dirigida a escaladores con experiencia previa en vías largas o deportiva, con buena resistencia física y fuerza. Es apta para mayores de 12 años que busquen una aventura técnica en altura, pero no para principiantes absolutos, personas con miedo a las alturas o movilidad reducida.
Contexto local
La comunidad local de Riglos mantiene viva la tradición de la escalada en estos mallos, respetando la normativa de conservación y evitando la escalada en épocas de nidificación de aves rapaces. La zona combina patrimonio natural y cultural, con senderos y miradores que complementan la experiencia deportiva.