Batalla de Paintball en Peñíscola: 150 Bolas y Piscina
En el corazón de Castellón, cerca de la histórica Peñíscola, te espera un campo de paintball listo para tu equipo. Tras una breve explicación de seguridad, te sumergirás en la acción con 150 bolas de pintura. Elige tu estrategia en escenarios diversos: navega por las polvorientas calles de un pueblo del 'Far West', cúbrete tras neumáticos y un autobús abandonado en el campo 'Urbano', o vive la emoción de disparos rápidos en la arena de 'Speedball' con obstáculos hinchables. La duración del juego se adapta a la intensidad de tu grupo y a las recargas. Mientras la pintura vuela y la tensión aumenta, sentirás la emoción de la persecución. Y cuando el último disparo sea lanzado, un refrescante chapuzón en la piscina del complejo te espera, un final perfecto para un día lleno de adrenalina. Esta experiencia, diseñada para grupos de 6 a 100 participantes, promete una jornada inolvidable de estrategia, trabajo en equipo y pura diversión.
Carné de socio de nuestro club, Curso de iniciación al paintball, Equipo completo de seguridad para el desarrollo de la actividad, Carga de 150 pelotas de pintura, Acceso a la piscina, Seguro de accidentes y Responsabilidad Civil
Descripción
En el campo de tiro de San Huberto en Castellón estamos preparados para recibir a vuestro equipo de soldados listos para ubicarse en uno u otro bando antes de la batalla de paintball.
Al recibir a los participantes nos pondremos firmes para recibir la explicación del instructor a la que dedicaremos alrededor de 10 minutos. Charlaremos sobre todo sobre seguridad que pasará porque mantengáis las máscaras y el equipo puesto siempre mientras dure el juego y por guardar la distancia de disparo para que los impactos no hagan daño a nadie. A partir de ahí ¡a divertirse que esto no es serio!
Con vuestra recarga de 150 bolas, ampliables por un pequeño coste extra por recarga durante la partida podéis trasladaros hasta el lejano este en el escenario Far West en el que casas y torres os darán cobijo mientras pensáis cómo os salváis de los proyectiles de pintura.
Si preferís una lucha contemporánea en el campo urbano hay neumáticos, trincheras y un autobús que alguien dejó abandonado con mucha prisa. Para batallas más veloces está nuestro campo de speedball todo con obstáculos hinchables.
Raro será el que no acabe sudando después de tanta tensión. ¿Qué tal una ducha y un bañito en la piscina del complejo? Está abierta para recibiros.